Mi abuela murió este verano y hacía 20 años que no la veía ni hablaba con ella, por malos rollos causados en la familia. Solo lamento que mi padre tuviera que ir él solo al funeral, porque mi abuela vivía en la otra punta del país y yo, por diversos temas, no podía acompañarle. Le consolé lo mejor que pude, hice de intermediaria cuanto pude y ya está. Ojalá el mundo fuera un lugar mejor, donde todas las familias se llevaran bien y se apoyaran, pero es como es.