A veces las personas cambiamos por motivos diversos y personas que en su día acompañaron nuestro camino cambian y nuestra relación con ellas se vuelve tóxica o poco funcional, cuando eso sucede y ya se ha intentado arreglarlo no queda otra que con toda la delicadeza del mundo separarse y continuar nuestro viaje sin sufrir y rodeada de personas que nos valoren y nos quieran, no hace falta pelearse ni odiar a esa persona, simplemente separarse y pasar el luto, el dolor y la pena que sentimos y seguir adelante intentando que el rencor no sea una carga para nosotros. Si más adelante ella se recompone, consigue rehacer su vida y equilibrarse, si vuestros caminos se vuelven a juntar y vuelve a ser saludable caminar con ella siempre estás a tiempo de retomar la amistad, un abrazo enorme porque se pasa fatal