Todas las cosas que has dicho son preocupantes pero solucionables… si los dos ponéis de vuestra parte. Si él no reconoce ninguno de los problemas y no se plantea trabajar en ninguno de esos aspectos, entonces sí sería momento de plantearse dar carpetazo.
Lo que peor veo es lo de no tener objetivos comunes. Una relación larga no es sólo estar y que pasen los años, es construir un proyecto de vida en común; y si ese proyecto no es ni parecido, en algún momento se va a ir todo al garete y probablemente por el camino os acabéis odiando. Tendrías que poner esto en común con él, ver qué quiere cada uno y hasta qué punto es renunciable; porque lógicamente en una pareja los dos ceden, pero si sacrificas algo que sea muy importante para ti eso va a acabar siendo insoportable.
Creo que deberías sentarte a hablar largo y tendido con él, contarle de forma tranquila todo esto que nos has contado y sobre todo que entienda que no es una rabieta, sino una situación que para ti ya es tan seria como para plantearte romper. Intenta no hacer reproches sino explicar por qué las cosas son importantes para ti y para lo que esperas de una pareja. Mucho ánimo.