Déjalo. No merece la pena. Si las dos partes no aportan el mismo esfuerzo e interés no pierdas el tiempo. Tu tiempo. Es lo más precioso que tienes. No lo malgastes en terreno baldío. Es importante esforzarse, pero lo necesario. Ni un minuto más. No levantes un día la cabeza y veas que has perdido la vida por nada.