Por esto di puerta a todas las amistades. Cuando necesitaban apoyo, consejos, puntos de vista, soluciones y psicóloga gratis, en seguida me buscan, me necesitan y me hablan todo el día. Pero cuando soy yo la que necesita de alguien, no tengo a nadie.
Ahora sólo cuento conmigo y me he dado cuenta de que me he empezado a sentir bien, a valorarme como antes no podía y a estar segura, porque puedo contar conmigo y no me fallo nunca.