A mis amigas les llevé una vez a comer a un vegetariano. Yo no soy vegetariana, pero vamos, que esta claro que puedes comer cosas muy ricas sin tener que meter carne o pescado en todo.
De hecho, ese día nos pusimos las botas, que si risotto de setas, que si pasta, brownie con helado, etc. Todo buenísimo.
Pero mis amigas no paraban de decir que echaban en falta la carne. Se lo dejé muy claro: si no supierais que esto es un restaurante vegetariano y hubierais comido esto mismo en otro restaurante cualquiera, estaríais encantadas. Y me dieron la razón.
Conclusión: la próxima vez (si te planteas que haya una próxima) no les digas nada de que el menú va a ser vegetariano. Que se lo encuentren y listo. Lo mismo ni se enteran.