Tener a tu padre en esa casa es el «precio» (por llamarlo así) a pagar porque él te dé algo para pagar ese piso. Es como el que vive con sus padres y tiene que ceder a ciertas cosas porque no se puede mantener por sí mismo (falta de privacidad, etc).
Toca aguantarlo o rechazar su ayuda económica para ser realmente independiente. O mudarse a otra provincia donde existan alquileres más baratos (o pensiones).