Con los años he aprendido dos formas de llevar estas situaciones. 1a, las personas que llegan así a nuestras vidas nos espejan algo de nosotras que no admitimos o no vemos. Con esto no digo que seas odiosa como ella, es algo más allá. La 2a, cuando no tengo tiempo o ganas de afrontar la 1a opción siempre pienso en que algo de mí le joroba bastante y la «trato» con cariño porque hace lo que puede y la criaturita no da más de si. Siempre me funciona, palabrita.
Dejando a un lado la parte espiritual, creo que tu cuñada te tiene envidia. Suerte