Yo les pondría la notita y cada vez que me despertasen de madrugada daría golpes en la pared, fuertes, que se den cuenta. No pueden estar interrumpiendo el sueño a la gente, que hay que madrugar y trabajar.
Si esto no funciona cogería el tono por los cuernos y me presentaría en su casa en una de las veces que hagan más ruido, que les cortaría el polvo vamos.
Mi compañera de piso y yo lo hicimos con los vecinos de arriba, que se ponían música a tope para follar a cualquier hora del día cuando estábamos estudiando en plenos exámenes.