Un niño de 4 años decidiendo si va al colegio o no en función de su apetencia matutina. Claro que sí.
Ya puestos, que elija también qué comer y cuándo lavarse los dientes.
Carne de hermano mayor. No digo más.
Y tu marido es un flipado de narices… Ya te digo yo a ti, que el niño no va al cole, no porque no quiera, sino porque al flojo del padre no le sale de los huevos levantarse para llevarlo.
Chica papeleta tienes, querida…