Creo que el problema no es tanto si el niño va al cole o no, que se ve que cada cual tiene su opinión sobre si hay que escolarizarles a esa edad o no. Personalmente, mi hija ha hecho educación infantil, no porque yo quiera, sino por un tema de matrículas y plazas, que podía perder la oportunidad de matricularla en el centro que yo quería si esperaba hasta primaria. El primer año faltó muchísimo, el segundo no le llevé por las tardes y el tercero no iba los viernes.
Eso sí, la ejecución falla. Tu marido y tú tenéis que ser uno, llegar a un acuerdo. No creo que el crío pueda decidir: tenéis que decidir vosotros y por consenso. A veces, no es fácil ; al final, los hijos son lo más importante que tenemos y cuesta ceder en nuestras opiniones, que creemos mejores, evidentemente.
El problema es que por no resolver vosotros el tema, le cargais al niño con una responsabilidad que no puede asumir.
Suerte!