Silencio, silencio, silencio…
Me ha costado muchos disgustos, como el que estás viviendo ahora, para aprender, que lo mejor es el silencio, no contarle nada a nadie, porque la gente es muy envidiosa.
En este caso ya no podes hacer nada.
Pero es una lección para el futuro.
No cuentes nada.
Si te preguntan algo, responde con no se.
Haz todo de manera callada.