Hola. Pues siento discrepar con todos pero tú marido tiene razón, en cierta manera. Desde el punto de vista psicológico está claramente demostrado que el aprendizaje se desarrolla mucho mejor cuando el niño está motivado. Si el niño no quiere ir a la escuela lo primero es determinar la causa, porque los niños no son como los adultos, el colegio no es un trabajo, a ellos les encanta aprender y jugar con los compañeros. Puede que tenga algún problema de integración, que se sienta solo, que necesite más estímulos…. Una vez sepáis el porqué hay que darle solución, y nunca es obligarle a ir porque eso lleva directamente al fracaso escolar. Lo recomendable sería visitar a un psicólogo infantil o un orientador escolar.