Habla con él de la importancia que tiene para ti, y de la que tiene para él, porque lo mismo él no concibe la Nochebuena sin su familia. Hablad y entendeos. De todas formas, si sales a las 9 no es una hora descabellada, se puede cenar a las 10, 11 si me apuras. Se puede cuadrar. Si aún después de hablarlo y proponer opciones sientes que te falla… no permitas que llorar sola en un banco se convierta en rutina.