Todos los que alguna vez hemos dejado el tabaco por un tiempo y luego volvemos, lo ocultamos al principio. La razón? La vergüenza. No hay otra. Me ha pasado varias veces y todos los que conozco que lo han dejado y luego han vuelto lo mismo. Es como que tú a ti mismo ya te has decepcionado, pero no quieres que los demás se enteren por que entonces ya es más «verdad» y la decepción es aún mayor. Habla con él y sobre todo no lo demonices.