Las primeras cámaras enfocan toda la oficina. El problema es que la nueva (de la que no se me informó, por cierto) solo me enfoca a mi. Estoy segura de que, si bostezo, podrán verme hasta la muela del juicio. Es que está a un escaso metro y medio de mi, a la altura de la cara y encima con una lucecita parpadeando.