Personalmemte estoy en contra de esos caprichos. Avalo el que debemos dejar estereotipos de género añejos de lado pero, para mi, ponerle pendientes a los bebés es un mero capricho de los padres. ¿Por que no esperar un par de años, a que el decida su quiere tener pendientes o no? A los 3-4 años o a veces antes ya empeizan a elegir su ropa, a preferir ciertos jugueres y a definir algunos gustos.
Yo soy de la idea de que si el niño o niña quiere vestido,prefiere cierto color, quiere pelo corto o largo o pendientes perfecto, no limitaré sus gustos. Pero ponerle pendientes a un bebé que no puede decir si los quiere o no, me parece que es pensar más en uds que en el bienestar real del niño.