Tu amiga es tonta de remate y ya, no hay más explicación.
Porque puede ser «tradicional» y decirte «oye, gracias, pero yo no quiero esto, no me/nos van estas cosas» y ya.
A mi, mi marido me ha regalado uno, y no para desfogarme sola, sino para jugar los dos. Hemos pasado una cuarentena divertida (acabamos de ser papas).