Habla con tu amiga y que ella le frene. Díselo con tacto, miente si hace falta para suavizar la situación. Dile que «sabes que hace esos comentarios de forma positiva, pero te hacen sentir mal y que por favor deje de hacerlos». Aunque sepas que en realidad lo que tiene que hacer es cerrar la puta boca, si quieres mantener tu amistad es mejor tragar un poco, si el resultado final es que él se guarda los comentarios para sí mismo.