Gilipollas hay en todas partes. Lo bueno es que a esa niña le habéis abierto un poquito los ojos a lo diverso que es el mundo. De la madre pasad y a su hija seguid tratandola como antes, invitadla a cumpleaños y demás porque la niña no tiene que pagar por la madre que le ha tocado y le hacéis mucho bien al mostrarle que hay gente diferente y que sois buenas personas.