Ahora vivo en una casa pero en el último piso que estuve, subió el vecino del bajo a decirnos que le habíamos tirado pelos de barba al patio interior (donde el vive) y que si los volvía a ver que vaciaría su cubo de la basura en nuestra puerta. Por supuesto de mi piso esos pelos no salieron, imposible, y se le dijo que igual habían sido otros vecinos, ya que había más ventanas que daban al patio, de dos pisos por cada planta, y él que no, que seguro que era ahí. Bueno pues no llegó nada más, pero si hubiera cumplido su amenaza en algún momento, pelos no, pero su mierda sí que iba a llegar al patio.
Luego un día hablando con la casera se lo comenté, y me dijo que ese hombre cuando ella se compró la casa tuvo que rechazar varias invitaciones suyas para tomar algo. Igual por eso fue.