Creo que es una presión tremenda la «obligación» de ser feliz a toda costa y tener otra actitud exclusivamente positiva ante la vida después de todo lo que has pasado. Además inmediatamente tendrás que ser súper sana, dedicarte a hacer cosas chachis todo el tiempo y a decirle a todo el mundo las cosas que sientes, porque «mañana puede ser el final».
Y mira, no.
Vivimos un poco con la imposición Mr. Wonderfull y no nos damos cuenta de que querer no siempre es poder, de que estar mal también es muy necesario y de que el camino correcto para cada una es diferente. Veo perfectamente normal que tus progresos sean pequeños pasos, no te compares con nadie porque cada una tiene su recorrido. Y no dejes que te digan que no tienes derecho a regodearte en tu mierda, porque es tuya y haces con ella lo que te sale del chumino. Joder ya.
Si ya tienes una persona que te sigue de forma profesional y estás consiguiendo poco a poco salir del pozo, cuando estés bien ya pensarás qué te apetece hacer, o si quieres ser de otra manera (o afrontar de otra forma tu vida). De momento toca que te cuides mucho, que te quieras muchísimo y que tengas la certeza de estar haciendo bien si es lo que a ti te nace.