Yo la verdad es que a donde no voy a estar a gusto, no voy. Me paso por el coño mil y un compromisos sociales (sólo voy a los estrictamente necesarios del ámbito laboral).
En cuanto a tu pareja, no entiendo muy bien por qué él mismo no le frenó si se sentía incómodo y por qué va a ir si no le apetece. Me resulta una dinámica cansina de jueguecitos y me da una pereza que te mueres. Yo si estuviera en tu lugar, le dejaría claras las cosas a mi pareja y a la siguiente que me venga con cuentos, puerta.