Pues tal como lo pintas creo que esa relación está muerta. Ya no es solo una cuestión de higiene, es que ni siquiera se preocupa por tu bienestar.
Y en cuento a la higiene personal, yo nunca dejo que mi marido me toque si no estoy segura de estar totalmente «limpia», si llego de la calle y quiere tema, primero ducha y ya luego fiesta, por mí y por respeto hacia él.