Todos tenemos un X en nuestra vida.
Yo dejé a X hace mucho tiempo ya, me casé con Y y jamás le engañé ni con X ni con nadie. Aún y así, X reaparece cada cierto tiempo para hacer tambalear mi cabeza y romper mis esquemas.
Me he rallado infinidad de veces y he caído en tener conversaciones con él, pero me niego a volver a verle.
Para mí Y es lo mejor que me ha pasado en la vida y lo elijo para siempre, a pesar de saber que X siempre será mi talón de Aquiles.