No te compliques la vida, llama al restaurante y cambia las sillas, pero hazlo ya. Tu suegra paga una parte de banquete, no todo el banquete. Y si tu suegra quiere la silla dorada, pues a ella le ponéis la silla dorada.
Llama a tu suegra y sé clara. Si nuestros culos hermosos no caben, no caben y se dice y punto. No se mandan indirectas a ver si las pilla. No, imponte, es tu boda.