Es complicado decir nada con tan pocos datos, pero, normalmente, una persona manipuladora de verdad nunca se plantearía que lo es.
Quizá la razón por la que todas tus parejas te dicen lo mismo es porque has elegido a hombres de carácter similar. ¿Son de los que nunca admiten sus errores, tienden a solo pensar en ellos y le echan la culpa siempre a lo/s demás? Porque igual llamarte a ti manipuladora no es más que una burda estrategia para que dejes de echarles en cara lo que es incomoda de forma que les incomoda.
Se llama disociación cognitiva: «No, yo no estoy obrando mal al hacer (ponga usted cualquier cosa que sea lógico que moleste), eres tú la manipuladora por querer hacer ver que estoy haciendo algo malo cuando es algo perfectamente normal». Y, zas, bulto escurrido. Consigue hacerte sentir mal por que algo te sienta mal para poder seguir haciéndolo sin tener que replantearse nada de su actitud.
Me huele a mí que van por ahí los tiros.
Dile a tu novio, con toda la elocuencia y capacidad argumentativa que te salga que no eres ninguna manipuladora por pretender hacer valer su opinión, que el manipulador es él por querer privarte de ese derecho.