Cariño, enfádate.
Enfádate con él. Por su cobardía. Por su falta de respeto. Porque no te mereces que no se digne a quedar contigo para decírtelo a la cara.
Date cuenta de la falta de respeto que supone y enfádate- Del enfado se pueden sacar fuerzas para levantarse y plantarse cara al mundo. Y cuando estés mejor, puedes perdonarle y volver a tener paz en tu mente.
A mi me sirve.
Ánimo y besos.