Yo no le diría nada, piensa en todo el tiempo e ilusión que ha invertido en pensar la sorpresa y elegir restaurante. Otra cosa es que si ves que sigue así de manirroto, sí le des un toque de atención por su bien. Y le expliques que ese tipo de regalos te gustan, pero que si estáis apurados de pasta, otro plan más barato te gusta igual o más. Pero con tacto y sin desprestigiar este regalo.
Te lo digo como persona que siempre a la que se le dan fatal los regalos y me sienta fatal cuando ponen alguna pega.