Cuando mi peque tenía 1 año, compramos 2 sillas afm con escudo… Afortunadamente conocimos la historia de Gabriel el Vikingo antes de montarlas, y las devolvimos ipso facto. La inversión fue más grande pero mereció mucho la pena. El peque ya con 3 años y medio, va feliz en su silla acm, no pone ninguna pega y le encanta ir viendo todo. Con el espejo las conversaciones son exactamente igual que si estuviera mirando de frente, y además, el grupo 0 también va a contramarcha… Dile que se informe bien, que parece que no sabe con lo que está jugando…