Efectivamente, creo que harás muy bien en no ir. Sin enfados, dile que o pringais los dos o nada, cada en su casa y punto. Nosotros lo hacíamos así cuando no éramos padres, y luego tomábamos el café en la otra casa (a mí ya me parecía suficiente sacrificio perderme la sobremesa).
Ánimo, hazle saber que está siendo muy egoista, que si a su madre le da pena a ti y a tu familia también.