Yo te digo una cosa amiga: tu hijo te salió de tus entrañas, al capullo de tu novio te lo encontraste en la calle. Está claro que a tu hijo no lo quiere y que durante toda su vida priorizará a su princesita en detrimento de tu hijo. Tu sabrás, pero yo le pondría las cosas bien claritas y si le tengo que dar puerta, pues puerta. Yo soy madre y te juro que nadie le hace un desprecio así a mi niño delante de mis narices, vamos, le piso el cuello a quien haga falta.
La habitación para la princesita y tu hijo en una mierda de cama nido de quita y pon… lo dicho: tu sabrás, tíos hay muchos pero tu hijo es para toda la vida y créeme que una cosa así te la tirará en cara cuando sea mayor.