Hola bonita. No te estás perdiendo nada, porque la vida es diferente para cada uno. Yo era un poco como describes tú. Tímida, con poca autoestima. Nunca me emborraché, no me iba de juerga, porque a la primera intentona que hice de eso, me di cuenta de que no era para mí.
No me malinterpretes, está bien probar cosas nuevas y salir de vez en cuando de la zona de confort. Todavía eres muy joven y tienes mucho tiempo para descubrir qué te gusta o no. En eso consiste en gran parte la adolescencia. No tengas prisa ni te agobies por no tener todavía demasiadas «experiencias», porque éstas llegarán con el tiempo. Mientras tanto disfruta de tus amigas, de tus estudios, y de descubrir el mundo que te rodea.
Con respecto de que no eres atractiva para ningún grupo de amigos salvo para el que te rodea, tengo que decirte que me suena a que te gustaría convertirte en alguien «popular», o «cool». Esto es algo bastante inevitable también en la adolescencia, pero te aseguro que eso no te hará feliz. Cuando yo tenía unos 14 años me dediqué a imitar a las chicas populares de mi clase para hacerme amigas suyas. Durante un tiempo lo conseguí, y fueron algunos de los meses más desgraciados de mi vida, porque tuve que fingir y comportarme como una persona que no era. Lo que quiero decirte es que disfrutes de lo que tienes, que eres muy joven y las cosas cambiarán tarde o temprano. Tienes un grupo de amigos al que, si me permites, deberías valorar un poco más por lo que son, y no por lo que los demás piensen de ellos. Igualmente, valórate a ti misma por lo que eres y no por lo que creas que debes ser para que los demás te acepten.
Todo esto te lo estoy diciendo en base a lo que has escrito en el texto. No sé hasta que punto es «grave» este sentimiento que tienes, pero si notas que necesitas ayuda profesional, no dudes en pedirla. Yo empecé a ir al psicólogo con 16 años y fue lo mejor que me pudo haber pasado. La adolescencia es una etapa muy jodida para muchas personas, así que no te sientas rara ni mal si necesitas que te echen un cable.
No puedo decirte mucho más. Perdona el tostón, pero es que me has recordado mucho a mí cuando tenía tu edad. Un abrazo.