Efectivamente, todo esto, y aunque hayan detrás buenas intenciones, no es más que basar las ilusiones de un crío en una mentira. Y las mentiras tienen las patas muy cortas,mucho más a una edad en la que eres curioso por naturaleza y necesitas entender todo.
La Navidad es época de amar, compartir con los seres queridos y disfrutar, eso nunca va a dejar de existir. Aunque no crea en un señor gordo imaginario que te trae juguetes la Navidad es igualmente bonita e ilusionante para un crío.