No es por acojonante, pero una amiga mía no sabía cuánto cobraba su marido hasta que tuvieron un hijo y ahí fue cuando se enteró que se gastaba la mitad de su sueldo en apuestas y cosas similares.
Cada uno se gasta el dinero en lo que quiere, pero vamos, a mí sabiendo esto no me daría buena espina… Que no tiene porqué ser el caso por supuesto.