Pues sinceramente pienso que estás haciendo lo correcto, yo haría lo mismo en tu caso.
Es cierto que cada uno educa a sus hijos como quiere pero no tiene por qué ir rompiendo la ilusión a otros niños. Así que si ellos deciden quitarle la ilusión de la Navidad a su hija, es su problema, pero lo que sí deberían decirle es que no rompa la del resto de los niños.