Uno de mis hijos es superfan de Frozen desde que era bebé. No hablaba y ya iba «congelando a la gente» con un gesto de la mano como Elsa y obviamente tiene todos los disfraces de Frozen y juega a diario a hacer de Elsa y a cantar como Anna. Son niños y es maravilloso que se identifiquen con personajes, sean del género que sean. Además a estas edades aún no tienen desarrolladas sus identidades sexuales, así que no tiene por qué significar nada.
Por otro lado y mucho más importante, ¿y si el niño es homosexual o transexual, qué? Negarle sus gustos o su identidad no va a cambiar eso, lo único que hará es hacerles creer que están mal, que son un error de la naturaleza y hacerles profundamente infelices. Y eso sí que no. Apoyadle y tendréis un niño feliz que igual dentro de tres meses está obsesionado con Hulk y dentro de seis con La viuda negra y que será un adulto heterosexual, homosexual, transexual o lo que sea, pero feliz, con autoconfianza y con el amor de sus padres y su familia… Y eso es lo que importa.
Sergi.