Yo te aconsejo que la cortes radicalmente. A mí me pasaba algo parecido y eso que estoy delgada (1,62 y 54 kilos) y aún así mi madre cuando me veía comer mucho se atrevía a decirme que parara, que me iba a poner gorda, que me iba a arrepentir y cosas así. La ignore hasta que me cansé y le dije enfadada (y bien enfadada levantando la voz) que me dejara en paz, que era mi cuerpo no el suyo y que sería mi problema pero que era muy pesada, que parara ya porque me tenía hasta las narices. Se ofendió y a partir de ahí ya no me ha vuelto a decir nada. Si acaso alguna que otra vez lo intenta pero nada me ve la cara se calla.
O le das un corte o dos o los que haga falta en serio o seguirá igual