Si está aguantando en un matrimonio infeliz a los niños al final les acaba afectando. Porque ven a sus padres infelices y eso les hace daño. Es mejor estar separados. Si como cuentas él es buen padre, se llevan bien y pueden establecer una relación de cordialidad en el divorcio es mejor que una infelicidad que acaba afectando también a los niños. Si sus padres no se hacen la guerra, se tratan bien y se pone de acuerdo. Aunque estén divorciados los niños crecen felices y bien. Yo soy maestra y coincidí con una pareja de divorciados así supermajos. Me dijeron que su relación mejoró mucho tras el divorcio. A los niños yo les veía muy bien atendidos, felices y desarrollándose bien y los padres eran felices.