Tienes un morro que te lo pisas. ¿Has pensado en cómo se siente tu amiga porque vas a verla con el único propósito de que te deje su casa para echar un polvo? Además, que no es tontería lo que te ha dicho. Queda en un lugar público con el chico y si la cosa va bien, a apoquinar pasta para el hotel o motel.