Estoy muy de acuerdo. Cada vez me crispa más esa obligación moral a la que sometemos a los enfermos de cáncer, los engrandecemos como a luchadores porque es la única forma que sabemos de afrontar una situación sobre la que no tenemos control o tenemos muy poco. Y existe esa maldita actitud de hacerse creer uno mismo que si te convences de que lo mejor te va a pasar acabará pasando y tampoco es eso. La esperanza no está reñida con la realidad, y tener o no esperanza no va a cambiar la realidad. Ánimo, te deseo lo mejor.