No dejes que nadie te presione con algo así de importante. Que sí, que si dar el pecho es muy bueno y blablabla, pero hoy en día la leche de sustitución es tan buena como la de la madre. No merece la pena que acabes con depresión posparto por algo así.
No le hagas caso a nadie que intente seguir machacándote con algo que no puedes hacer y, no te preocupes, que a tu niño no le va a faltar de nada.