Empieza a mandar gente a la mierda. No tengas miedo a las consecuencias. Esa presión a la que te está sometiendo gente a la que no le duele el pecho es inhumana, injusta y cruel. Aquí sólo hay dos cosas importantes: que el bebé esté alimentado y que la mamá esté bien. ¿Con biberón? Pues sí, con biberón. La lactancia no te define como madre ni como mujer. Vas a ser lo mejor del mundo para tu hijo o hija y no dejes que nadie te convenza de lo contrario.
-Ay, ¿pero le estás dando bibe?
-Sí, y como me digas algo te calzo una hostia que vuelves a la Primera Comunión.