Pues… yo que tu, lo dejaba. No por esa conversación que has visto, si no para que sea feliz.
Contigo, y según tus palabras, no lo es.
Y ahora que has le has visto las orejas al lobo, quieres cambiar? Una relación se mantiene cada día… y tu te has acomodado en toditos los sentidos.
Tu no eres para él.