Mira, a mi me pasó lo mismo. Quería lactancia materna por encima de todas las cosas. Lo que yo no sabía, y nadie me dijo, es que las circunstancias mandan, y puede ser que tú quieras y te empeñes, pero la realidad te ofrece un bebé que no se engancha bien o unas tetas que no dan suficiente leche porque como el enganche es malo, el bebé no termina dd estimular la producción de leche. Estuve tres meses a lactancia mixta, tres meses que fueron un puto infierno, donde mi madre y más familiares también me presionaban para que siguiera con el pecho. Hasta que un día decidí dejar para siempre la teta, y seguir con biberones. Se lo dije al ginecólogo, me dió unas pastillas para cortar la leche y ese día me sentí liberada. Pero esos tres meses me pasaron factura, y acabaron en depresión postparto tratada con psicoterapia. Lo que te quiero decir es que aquí cuentas tú y tu bebé, que pases de lo que te diga la suegra, la cuñada o el Papa de Roma. Tu bebé no se va a criar peor con biberón, y tú vas a ganar en tranquilidad, y te ahorrarás todas estas ansiedades. Si tienes claro que quieres darle pecho y eres empeñada, adelante. Pero si a cada toma te frustras, yo lo dejaría. Pero siempre hagas lo que hagas, piensa en cómo te va a hacer sentir, y en lo que sea mejor para ti. Nuestraa salud mental también cuenta!