En nuestro caso, abrieron una escuela infantil basada en filosofía Waldorf, Montessori, Pickler y Reggio Emilia a pocos metros de mi casa y que me pillaba de camino al trabajo andando. Cuando fui a verla me enamoré del espacio y de cómo trataba la educadora a los niños. En cuanto cumplió los 18 meses allí estaba matriculada para 2 días a la semana, 4 horas al día (yo estoy de excedencia) y la intención es que cuando me incorpore a trabajar tenerla allí todos los días laborables coincidiendo con mi jornada laboral. No lo dudé al principio y ahora menos todavía al ver lo mucho que ha avanzado la peque en varios aspectos: el habla, la independencia motriz, la forma de relacionarse… Pero sobre todo, es que la educadora es absolutamente fantástica, adora a los nenes y es algo recíproco, mi hija se queda tan feliz que cuando voy a recogerla no se quiere venir conmigo y lo único que quiere es incluirme en sus juegos allí. Es cara?, sí, pago 128 euros por 8 horas a la semana (le dan el almuerzo que le llevo) y cuando vaya de 9 a 2 de lunes a viernes serán 300 euros. Es un esfuerzo grande pero al fin y al cabo sólo será un curso completo antes de que empiece en el cole y nos compensa: filosofías que intentamos mantener en casa, ratio muy reducida…