Por nada del mundo sería capaz de separarme de MI GATO…
Y mira que pasan épocas jodidas, el mío pequeño por ejemplo tiene problemas intestinales y va dejando «zurraspillas» por todos lados; está siempre con el culo irritado y se lo tenemos que estar curando cada ciertos días y dándole probioticos por vía oral.
Así que lo siento chica pero no puedo dar crédito a lo que leo. NUNCA JAMÁS ME PODRÍA SEPARAR DE MIS MASCOTAS NI DEJARLOS CON OTRA PERSONA QUE NO SEA CONMIGO. SON FAMILIA, Y LA FAMILIA SE CUIDA.