Tengo 23 años y un gato de 16. Me he mudado en toda mi vida unas 15 veces (mis padres eran personas inestables) y cuando me fui de mi casa por fin, el gato se vino conmigo. Es un gato muy especial, me despierta TODAS las noches unas 4 veces rascando puertas y maullando, me rompe sofás, muebles y lo que le deje de por medio, pero es mi gato y si 100 veces me pide atención, 100 veces se la daré. Me da igual lo que rompa, yo siempre quise estabilidad, cuando la tuve quise dársela a mi gato también. Se ha mudado 5 veces (la ultima conmigo) y te aseguro que teniendo todo el cariño del mundo, nunca ha notado las mudanzas mas de dos días y es un gato actualmente MUY feliz. No sabes lo orgullosa que me siento cuando lo miro y se que llevándomelo he mejorado su vida. Te aseguro que prefiero 100 veces tenerlo conmigo en mi sofá roto, que tener yo un sofá impecable a costa de su salud. Me da igual que intentes limpiar tu conciencia buscando la manera de que tu madre se quede a tu gata, y me digas que es por no estresarla con 11 años. Esa gata no es feliz, y el problema no sería una mudanza, el problema eres tú. Ojala no vuelvas a tener animales nunca mas, porque veo que solo los quieres si no perjudican tus bienes materiales.