Conozco un caso en el que la perra tuvo celos en el embarazo, por más que hicieron no hubo manera, y cuán o nació la bebé la intentó atacar varias veces. Finalmente tuvieron que deshacerse del animal con todo el dolor de su corazón. Es triste pero hay casos, ojalá que no se produzca. En el caso q yo hablo era una hembra de pitbull, que tiene poco q ver con un pomerania. Mucha suerte!