Lo veo bien como segundo nombre pero como primero no me parece indicado. Porque no sólo te hace sentir incómoda a tí, comparación con el otro hijo y etc. Es que el niño al enterarse de la historia se puede sentir que es un remplazo del hijo fallecido. Cada uno con su nombre. Yo tiraría por ahí. Le diría a tu marido que igual que se llame igual que su hermano le puede hacer sentir mal y que en vez de que le conozca con cariño, le cogerá tirria.